Las Herramientas de Recuperación que nos ayudan a vivir y trabajar los Doce Pasos

Anonimato

El anonimato, al que se refieren las tradiciones Once y Doce, es una herramienta que garantiza que pondremos los principios antes que las personalidades. La protección del anonimato nos ofrece libertad de expresión y nos salvaguarda del cotilleo. El anonimato nos da la seguridad de que sólo nosotros, como miembros individuales de OA, tenemos el derecho de permitir que nuestra pertenencia a OA-CCA sea conocida en nuestra comunidad. El anonimato al nivel de prensa, radio, cine y televisión significa que nunca dejamos que se usen nuestros rostros o apellidos una vez que nos identificamos como miembros de OA-CCA. Esto protege a ambos, al individuo y a la Hermandad. Dentro de la Hermandad, el anonimato significa que sea lo que sea lo que compartamos con otro miembro de OA-CCA será mantenido en respeto y confidencialmente. Lo que oímos en las reuniones debe quedarse allí. Sin embargo, comprendemos que no debemos permitir que el anonimato limite nuestra efectividad dentro de la Hermandad. No es una ruptura de anonimato usar nuestro nombre completo dentro del cuerpo de servicios de OA-CCA. Tampoco es una ruptura de anonimato poner nuestro nombre en una lista del Paso Doce para ayudar a los miembros del grupo que tienen dificultades, siempre que tengamos cuidado de evitar discutir cualquier información personal específica. Otro aspecto del anonimato es que todos somos iguales en la Hermandad, tanto si somos recién llegados como si somos veteranos experimentados. Y nuestro estatus externo no significa nada en OA-CCA; no tenemos estrellas ni personas VIP. Nosotros nos reunimos tan sólo como comedores compulsivos.